Los usos industriales del silice derivan de sus importantes propiedades físicas y químicas, destacándose especialmente su dureza, resistencia química, alto punto de fusión, piezoelectricidad, piroelectricidad y transparencia.  
     
     
 
Es la materia prima fundamental para la fabricación del vidrio (aproximadamente el 70 % de su composición es de síilice) y de la porcelana. Sus arenas son utilizadas especialmente como lecho filtrante para depuración y potabilización de las aguas (para la retención de los flóculos de tamaños muy pequeños que no son separados por decantación), y por su dureza son utilizados para la fabricación de lejías, abrasivos industriales y arenados.

Es una materia prima muy importante en la composición de las fórmulas de detergentes, pinturas, hormigones y morteros especiales.

Se pueden producir fracciones granulométricas específicas destinadas a mercados industriales tan diversos como:
Filtros de agua, Perforaciones, Fundición, Vidrio, Morteros, Plantas Potabilizadoras, Arenados, Pisos de cerámica, Pinturas, Resinas, Loza, Campos deportivos (Futbol, Golf, Paddle, Tenis, etc), Piletas de natación.